UNO
Cuando ya está a punto de dormir bajo el puente, de vender sus libros y de ir al comedor popular del APRA, el joven escritor inédito recibe una llamada en su fatigado celular prepago. Es un amigo suyo de la época de cuando estudiaba en la universidad. Luego de protocolares saludos, expone prontamente el motivo de su llamada: tiene que escribir una reseña para el suplemento cultural del periódico del Estado en el cual trabaja, pero no tiene tiempo. Habla, compadre, ¿te quieres ganar un sencillo? Sin pensarlo dos veces, el JEI acepta. Está ebrio de emoción. Curiosamente, lo alegra más el hecho de publicar que el saber que ya no tendrá los bolsillos vacíos. Vocación que le llaman. Pues bien, cuando su amigo le revela cuál es el libro que tendrá que reseñar él se transmuta en estatua. Sus ojos reconquistan el brillo travieso de épocas mejores. Aunque resuena en su conciencia el sincero consejo de un entrañable compañero de su infancia (La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena…), el JEI sabe que ha llegado el momento de la venganza.
DOS
El joven escritor inédito simplemente no la pasa. La escritora posera (EP, en adelante) tiene apenas 20 años. Se hizo conocida cuando publicó un librito de cuentos (el único que ha publicado hasta la fecha) donde tocaba el tema de la homosexualidad femenina, tema poco expuesto en la literatura del país. La EP ha cumplido el deseo de Roberto Carlos, pues tiene un millón de amigos y así más fuerte puede cantar. Por eso, la presentación de su libro tuvo publicidad en los tres diarios más importantes de la capital. Incluso, consiguió una entrevista en la televisión. Su rolliza figura, su sonrisa de diva, sus comentarios de Beauvoir local fueron captados por las cámaras de un canal de señal por cable. Tuvo suerte pues el entrevistador en ningún momento habló sobre las evidentes flaquezas del libro, pues estaba más entregado a resaltar el que la muchacha era hija de un conocido y carismático periodista radial. Sólo le llovieron flores. El JEI se preguntaba (mientras veía la entrevista echado en su destartalada y chirriante cama de pensión) hasta qué punto el hecho de que la EP tuviera a tan destacado personaje como pariente habría influido para conseguir la dichosa publientrevista. No hay que ser malpensado, se decía. Pero lo que aumentó la ira santa del JEI fue el blog de la EP. Este es uno de los más visitados tanto por la comunidad homosexual como por la heterosexual. El blog contiene extensos post donde la EP cuenta sucesos de su vida diaria o recomienda libros de sus amigos y amigas. Allí llegan y comentan todos aquellos que se sienten representados por ella (y también los que no). Un contundente 99% de los comentaristas (que, dicho sea de paso, pisotean la ortografía en un 100%) coinciden en que la EP es una magnífica escritora (alguno le endosa el hermético calificativo de “ambidiestra”). En este blog, ella también reproduce las reseñas positivas que han aparecido en la Red sobre su polémico libro. Se cree la última Coca- Cola del desierto.
TRES
El JEI ha empleado dos días para escribir su lacerante reseña. Encerrado en una tenebrosa cabina de internet ha tipeado como un insano ese breve texto donde se han volcado todas sus iras. Ya no le interesa tanto el dinero, sólo quiere hacer justicia, quiere desenmascarar a la EP. Cuando da click para enviar la reseña al correo electrónico de su amigo periodista, siente una gran tranquilidad en su magro pecho. Sin embargo, cuando apenas acaba de salir de la cabina y camina hacia su pensión, siente la mala vibra de su celular. Es su amigo. Está molestísimo. Le dice al JEI que cómo es posible que haya escrito algo así. ¿No se da cuenta de que el padre de la EP es amigo del hermano del amigo del sobrino del director del periódico donde se publicará la reseña? "Pero, hermano, hay que decir las cosas como son, ¿no? ¿Dónde queda mi honestidad de intelectual, de… " . " Me importa un pepino tu honestidad, oye. Estamos en Lima – Perú, papai". "Ya, mejor yo hago esa reseña. Ta mare, me haces perder tiempo. Ya veré cómo me las arreglo. Hasta luego". "Oye, pero yo…".
CUATRO
"Utilizando un lenguaje ágil y directo, centrándose soberbiamente en el registro coloquial, las deslumbrantes historias de Caballos rosados transitan en un mundo principalmente juvenil, en donde la ambigüedad ha quedado atrás. No caigamos en miopías ni en mezquindades. Cuando un escritor es genial debemos de decirlo sin pelos en la lengua y esta joven narradora lo es, pues sabe visitar con desconcertante inteligencia el mundo donde reptan sus propios demonios y aquellos que rondan por su contexto. Ella delinea su universo narrativo con tal pericia que sólo nos queda decir que para eso se necesita talento, eso con lo cual se nace. Gracias, Dios, por haber hecho nacer a tan luminosa joven en esta maltratada tierra nuestra. Benditos sean los padres de esta grácil criatura que adorna nuestra literatura. Simplemente, felicitaciones".
CINCO
"Cuando uno ve libros cómo este, se pregunta si realmente vale la pena talar a los pobres arbolitos para producir papel destinado a soportar tanto dislate. En todo caso, el papel pudo haberse aprovechado para otras actividades humanas vinculadas directamente con nuestras deyecciones. ¿Es necesario que me explaye, amigos lectores, describiendo la insoportable náusea que me provoca este conjunto de hojas con tinta encima? Como diría el maestro Vallejo, quiero escribir, pero me sale espuma… No, espuma no, fuego, ceniza, barro, gasolina, sí, todo eso es lo que me sale cuando releo esta manufactura de baja estofa. Y es que esta señorita, y aquí nuevamente recurro a Vallejo, quiere laurearse pero se encebolla. Sinceramente, por su bien, le recomiendo que oriente su vida hacia actividades acordes con algún talento que acaso pueda tener. En la televisión convocan a concursos de baile y de canto, ¿no? Porque, eso sí, afán de figuración, no le falta a esta señorita que tengo el gusto de no conocer. De modo, que no me queda más que decir. Y ya para finalizar, diré sólo una cosa más respecto a este ¿libro? y para ello recurriré ahora a la conocida frase de un oscuro y amelcochado cómico que pasea su aguardientosa y jacarandosa voz por las pantallas de nuestra astrosa televisión: ¡¡¡no lo lean!!!!".
2 Comentarios:
Coincidimos, Marlon. Yo pensé que estaba pasando lo mismo; ahora tu "ficción" me lo confirma. Gracias
Yu Lai
Tu pluma, hermano chalaco, con todas las rúbricas y decoraciones que pone, habla más verdad que muchos desearían leer. Debe ser así en todo el mundo. El juego es injusto y ganan los que estafan. Por lo menos alguien escribe algo. ¡Sigue nomás, compadre!
Desde la lejana Alemania,
yo.
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