gracias, maestro sabato, porque gracias a tus libros me sentí comprendido en tantas cosas. gracias porque fuiste como un padre para este "querido y remoto muchacho". dicen que has muerto, pero, felizmente, hoy que te busqué en los libros, seguías ahí. por siempre.
0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada